El permiso de estar inquietos - jueves, 14 mayo del 2026.

May 13, 2026Channel
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Published2 weeks ago
Duration5:46
Video IDNdRV_O2k2D0
Languagees
CategoryMusic
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Description

A veces nos venden la idea de que la fe es una llegada, un estado de paz imperturbable donde ya nada nos falte. Nos dicen que si estamos inquietos o insatisfechos es porque nos falta oración o porque no somos lo suficientemente agradecidos, pero hoy te invito a mirar esa insatisfacción desde un lugar distinto, como un motor y no como un defecto. Cuentan que un joven discípulo le preguntó una vez a su maestro para qué sirve el horizonte si por más que camine nunca lo alcanzo. El maestro lo miró y le respondió, precisamente para eso sirve, para que no dejes de caminar. Esa sensación de que falta algo, ese vacío que ninguna compra, ningún éxito y a veces ni siquiera los vínculos humanos logran llenar del todo, no es una falla en tu sistema, es la señal de que tu corazón está vivo y tiene dimensiones de eternidad. El espejismo de las personas es un tema muy fuerte, acá es donde solemos tropezar, muchas veces proyectamos esa sed infinita en personas finitas, esperamos que un esposo, una amiga, un hijo o un referente nos llene plenamente y cuando esa persona nos decepciona o simplemente sentimos que no alcanza, nos enojamos con ellos, pensamos que cambiaron o que no nos quieren lo suficiente, pero la verdad es más profunda y liberadora. Ningún ser humano tiene la espalda tan ancha como para cargar con tu felicidad absoluta, esa supuesta decepción que sentís con los demás muchas veces no es culpa de ellos sino un grito de tu propio espíritu, es tu corazón advirtiéndote que estás buscando en el lugar equivocado, pedirle a una persona que sacie tu sed eterna es como pedirle a un vaso de agua que sea un océano, amigarse con esa insatisfacción es también liberar a los demás de la carga de tener que ser nuestro todo, sólo cuando aceptamos que nadie nos va a completar del todo, podemos empezar a amar a los demás por lo que son y no por lo que necesitamos que sean, vivimos intentando anestesiar la insatisfacción, pensamos que si logramos el trabajo ideal o la casa perfecta por fin diremos ya está, pero la realidad es disruptiva, estamos diseñados para estar insatisfechos, si estuviéramos plenamente conformes con lo que ofrece este mundo nos quedaríamos estancados, la inquietud que sentís es en realidad el susurro de dios recordándote que tu hogar es más grande que este presente, san Agustín lo dejó escrito con claridad cuando dijo nos hiciste señor para ti e inquieto está nuestro corazón hasta que descanse en ti, fíjate que no dice mi corazón está mal por estar inquieto, dice que la inquietud es la condición natural mientras estemos en camino, es el peso de la gravedad tirando hacia el cielo, darte permiso para estar insatisfecho es sacarte la careta de la perfección, es aceptar que la sed es la que te hace buscar el agua, si no tuvieras esa sed profunda, ese ruido interno que te dice que hay algo más te olvidarías de buscar la fuente, la insatisfacción es la mejor aliada de tu vida espiritual porque te mantiene humilde, sabés que no te bastas a vos mismo, te mantiene curioso porque te obliga a seguir preguntando y buscando, te mantiene en movimiento porque evita que te acomodes en una espiritualidad de sillón, hoy si sentís que nada ni nadie te llena no te castigues, no pienses que estás lejos de dios, quizás estás más cerca que nunca porque sólo el que reconoce su vacío tiene espacio para ser llenado por él, esa inquietud de tu corazón es el motor, no la apagues, usala para caminar, para rezar y para recordar que si este mundo no se satisface plenamente es porque fuimos hechos para algo mucho más grande, date permiso para no estar conforme, esa es la chispa de dios en vos.

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