Alegría que nadie les podrá quitar - viernes, 15 mayo del 2026.
May 14, 2026•Channel
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Published2 weeks ago
Duration4:55
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En el evangelio de este día viernes escuchamos que en aquel tiempo Jesús dijo a sus discípulos, les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar, el mundo en cambio se alegrará. Ustedes estarán tristes pero esa tristeza se convertirá en gozo. La mujer cuando va a dar a luz siente angustia porque le llegó la hora, pero cuando nace el niño se olvida de su dolor por la alegría que siente al ver que ha venido un hombre al mundo.
También ustedes ahora están tristes pero yo los volveré a ver y tendrán una alegría que nadie les podrá quitar. Aquel día no me harán más preguntas. En el evangelio que hemos escuchado, continuación del de ayer, Jesús les reitera a sus apóstoles que pronto tendrán que sufrir una gran tristeza, la tristeza de su muerte, pero que no desesperen ni se desanimen porque luego vendrá la alegría de su resurrección.
Y les da un ejemplo muy claro, el dolor que tiene que atravesar una mujer en el parto pronto se olvida por la alegría que produce la llegada de su hijo. El parto es una imagen muy adecuada que San Pablo utiliza en algunas oportunidades. Nos muestra que el proceso para iniciar algo nuevo no está exento de dificultades, de dolores, pero que nuestra mirada no tiene que estar tanto en ese momento sino en el resultado, en la felicidad que alcanzaremos al concluir ese momento.
Esto nos tiene que ayudar a superar nuestros miedos y cobardías. Muchas veces sentimos la necesidad de iniciar un nuevo tiempo en nuestra vida que nos haga retomar el camino del Señor con más decisión, dejar aquello que nos aparta de Dios, ese pecado que pone de manifiesto mi debilidad, esos vicios que no me dejan ser libres. Alcanzar esa felicidad implica un proceso que demanda esfuerzo y sacrificio, pero que vale la pena porque sabemos que al resultado nos hará mucho más felices.
No dudemos en buscar nuestra felicidad. Pidamosle al Señor la fuerza consoladora de su Espíritu Santo para atravesar nuestros partos poniendo nuestro corazón en la gozosa presencia del Señor en nuestras vidas. Y cuando tus fuerzas no bastan, y solo sientes tristeza y dolor, y ya no tienes esperanza, y cada día que vives es peor.
Ven y escucha mi amor por ti, ya no sufras más sed. Ven acércate y cree en mi, y de ti brotará el agua viva de amor. Y vendrá la fuerza de lo alto y te hablará desde tu corazón.
Entenderás lo que yo te he enseñado y te inundará la sabiduría. Y vendrá la fuerza de lo alto y te hablará desde tu corazón. Entenderás lo que yo te he enseñado y te inundará la sabiduría de Dios.
Y recemos juntos esta oración. Señor, que tu Espíritu me dé la decisión de cambiar aquello que no me deja ser feliz. Amén.
Y que la bendición de Dios Todopoderoso, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, los acompañe siempre.