#13 Piedra y alma. La campana más antigua de España
Nov 27, 2025•Channel
AI Analysis
Data from YouTube Data API v3•Updated Just now
Video Overview
Video Details
Published6 months ago
Duration1:44
Video IDuxeGdMsQRPo
Languagees
CategoryPeople & Blogs
PrivacyPublic
Made for KidsNo
Video TypeYouTube Short
Performance Metrics
Views900
Likes43
Comments1
Engagement Rate4.89%
Likes per 100 views4.78
Comments per 1K views1.11
Description
Si hace unas semanas hablábamos de las torres campanario de Córdoba, hoy quiero que conozcas cuál es la campana más antigua de España.
No se trata de una pieza de gran tamaño ni de una factura muy elaborada. Por el contrario, la sencillez es la nota dominante de una pequeña campana de bronce cuya inscripción labrada señala que fue donada por un abad de nombre Sansón al monasterio de San Sebastián del Monte, en la Sierra cordobesa, en el año 930. La fecha indica que la donación se hizo un año después de que Abd al- Rahman III se proclamara califa de Córdoba, tiempo en el que existía en la ciudad una comunidad de cristianos mozárabes.
Esta pequeña campana nos recuerda que la sierra cordobesa estaba salpicada de monasterios y eremitorios en tiempos no siempre fáciles para los mozárabes.
En estos centros se desarrollaba una intensa vida educativa y cultural mediante la fundación de escuelas y seminarios donde impartieron sus saberes los abades Eulogio y Sansón, entre otros, así como el arcipreste Cipriano o los laicos Álvaro de Córdoba y Vicencio.
Muy curioso fue su hallazgo en el siglo XVI cuando estaba escondida en el interior de un pozo cerca de Trassierra. Fue trasladada al monasterio de San Jerónimo por el cronista de Felipe II, Ambrosio de Morales. Sin embargo, la desamortización del siglo XIX hizo que terminara en el Museo Arqueológico de la ciudad, donde todavía hoy se exhibe.
No deja de ser curioso que sea una una campana el testimonio que nos quede de unos tiempos en los que el metálico tañido no era el sonido predominante en Al Andalus; pero nos recuerda que incluso en momentos de incertidumbre, la fortaleza de unos pocos mantiene viva la esperanza.
Paloma López-Sidro